Lo que Dios nos da

Publicado por Yele Aguirre en

I Samuel 1:26 – 28

26 Y ella dijo: ¡¡¡Oh, señor mío!!! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová.

27 Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.

28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.

Las promesas de Dios son como el desarrollo de un bebé, a este no le podemos ver de una vez porque él tiene que tomar su tiempo de gestación, en el vientre de la madre nueve meses.

El bebe tiene su proceso, el toma su tiempo; pero llega el día en que nace y se ve ese bebé que antes la madre solo imaginaba…

Lo que se espera por fe, es igual.

Te pido que puedas recibir esta palabra, y desde hoy logres ver por la Fe ya hecho realidad lo que Dios te va a dar y sepas que vas hacer con lo recibido por haberle creído a Dios.

Porque Dios cumple sus promesas…

Lo que Dios nos da…

I Samuel 1:26 – 28

26 Y ella dijo: ¡¡¡Oh, señor mío!!! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Jehová.

27 Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.

28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de Jehová. Y adoró allí a Jehová.

Cuando recibimos lo que Dios nos da, se cierra un capítulo en nuestra vida y crece nuestra Fe dándonos la oportunidad de conocer mejor a Dios y sin duda amamos lo que hemos recibido, porque sabemos quién fue el que nos lo dio.

Ana vivía un cuadro muy difícil en donde ella sufría por el deseo de poder tener un hijo y no obstante también el menosprecio de la otra mujer de su esposo que sí tenia hijos. A causa de esto:

  • Ana se irritaba mucho
  • Ana no comía
  • Ana lloraba

Hoy te quiero decir: que aquellas cosas por las que has estado en aflicción…hoy se acaban…se acaba esa aflicción.

Elcana el esposo de Ana, este le decía: ¿por qué lloras?

Mira…yo te soy mejor que muchos hijos; pero Ana quería un hijo.

Y dice la biblia: Que Ana se levantó… Y esto es lo que se tenemos que hacer, cuando pasamos por alguna aflicción…¡¡¡Levántate!!!

Fue al templo, y allí lloró, y derramó su amargura; tanto así…que el sacerdote pensó que estaba ebria. Y allí; hizo un voto a Dios, un pacto, ella dijo:

I Samuel 1:11

11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

  • Si te dignares de mí
  • Y mirares la aflicción de tu sierva
  • Y te acordares de mí
  • Y dieres a tu sierva: un hijo varón
  • Yo lo dedicaré a Jehová, para que sea de Dios todos los días de su vida.
  • Y no pasará navaja sobre su cabeza.

I Samuel 1:19 – 20

19 Y levantándose de mañana, adoraron delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su mujer, y Jehová se acordó de ella.

20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.

Dice la biblia:

Que esa noche, Elcana se llegó a Ana, y Dios se recordó de ella y le dio un hijo…

Y le puso por nombre Samuel, diciendo: por cuanto lo pedí a Jehová…

Y dice la biblia en:

I Samuel 1:22

22 Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre.

Cuando lo destetó lo llevo al templo, y allí lo entregó para que se quedara allí para siempre. Esto sí es admirable en esta mujer

¿Para que usaba sus hijos Penina?

Para molestar e incomodar a Ana pero ella usó su hijo para darlo a Dios, y que le sirviera.

Si los hijos supieran que los padres, lo mejor que podemos hacer con ellos, es entregarlos a Dios.

Si se lo entregas a Dios

I Samuel 1:27

27 Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que le pedí.

La mejor manera de administrar todo lo que Dios nos da, es entregándolo a él, esto es lo mejor. Te pregunto: ¿Qué tienes que no lo has entregado al Señor?

Ana, lo más grande, lo más maravilloso, lo entregó…fue su hijo.

Así también lo hizo Dios con nosotros, Él nos entregó su hijo único para salvarnos y esto fue lo mejor que hizo esta mujer.

Porque cuando entregamos a Jesús lo que Dios nos da, Él lo hace mayor que si nosotros lo retenemos.

Ana entregó a su hijo y fue el gran profeta de Israel.

I Samuel 16:1

Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he provisto de rey.

Este fue el hombre que fue a la casa de Isaí, y le tocó ungir al rey David, que honor más grande.

Así será, siempre que usted le dé a Dios, lo que Dios le da.

Es un error creernos dueño de lo que Dios nos da, porque esto limita que Dios pueda seguir multiplicando lo que nos dio.

Ana le dio este hijo a Dios, y a la que estaba estéril, Dios le permitió que tuviera más hijos…porque tuvo cinco hijos más…

I Samuel 2:21

21 Y visitó Jehová a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía delante de Jehová.

Alguien tiene que volver a poner en las manos de Dios, lo que ha recibido:

  • Tus hijos
  • Tu matrimonio
  • Tu empresa
  • Tu liderazgo
  • Tu salud
  • Tú casa
  • Tus capacidades

Y verás lo que Dios puede hacer

Que no muera tu Gratitud

I Samuel 2:1 al 4

1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación.

2 No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro.

3 No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; porque el Dios de todo saber es Jehová, y a él toca el pesar las acciones.

4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados, y los débiles se ciñeron de poder.

Esto sí es importante, cuando Dios te da algo que le has pedido, que nunca muera tu gratitud.

¿Saben que veo? que hay un poco de cristianos que la gratitud se les murió con el Covid.

Porque no han regresado a adorar a Dios, esto fue muy ejemplar en Ana…

Después que recibió un hijo, se dispuso a vivir con gratitud en su corazón.

Así oran los que guardan la gratitud.

…mi corazón se regocija en Jehová, no en el hijo, es en Jehová.

…mi poder se exalta en Jehová

…mi boca se ensanchó sobre mis enemigos por cuanto me alegré en mi salvación.

…no hay santo como Jehová

…porque no hay ninguno fuera de ti.

…no hay refugio como el Dios nuestro.

…no multipliques las palabras de grandezas y altanería.

…cesen las palabras arrogantes de vuestra boca

…porque el Dios de todo saber es Jehová

…a Él le toca pesar las acciones

Con estas y otras palabras más, esta mujer llamada  Ana, muestra su gratitud permanente a Jehová.

Todos los días de nuestra vida, debemos estar agradecidos, porque Dios nos dio lo que le pedimos pero hay una razón muy grande, por lo que debemos tener gratitud todos los días de nuestra vida y por la salvación tan grande que Dios nos dio por medio de su hijo Jesús.

Cuando usted está agradecido por su salvación, ubica las cosas como añadidura y qué fácil es recibir lo que pedimos, cuando lo ubicamos como cosas añadidas. Lo más grande, ya lo tenemos: la Salvación.

»El agradecido siempre honra a Dios

»El agradecido siempre le da tiempo a Dios

»El agradecido siempre sirve a Dios

»El agradecido…Dios puede contar con él…si señor

Lo que recibimos de Dios, permanece en agradecimiento.

La marca de Dios

Gálatas 6:17

17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.

Todo lo que Dios nos da tiene su marca, y usted sabe que lo que tiene; fue Dios quien se lo dio.

Esto cuenta el apóstol Pablo a los Gálatas:

Donde había un grupo de creyentes que se querían circuncidar… para tener la marca de que eran de Dios, y así gloriarse en la carne.

Pablo les dijo: los que se circuncidan están obligados a cumplir toda la ley.

También les dijo: que él se iba a gloriar en la cruz de Cristo, por la Fe.

Y les habló esta palabra:

Que nadie me cause molestia; porque llevo en mi cuerpo las marcas de Cristo.

Lo que Dios nos da, vale más que las cosas…son sus manifestaciones divinas:

  • Como te convertiste a Jesús
  • Como Dios te sanó un día
  • Como te dio un hijo
  • Como te dio la capacidad para hacer lo que haces.

Estas cosas son más que las materiales que hoy yo puedas decir: llevo en mi cuerpo las marcas de Cristo.

Son tantas las cosas que Dios nos ha dado en la vida, que nos tiene marcados.

Esas marcas dan seguridad, para seguir hasta el final.

 

 

Estas son Palabras de Vida Eterna, para usted.

Categorías: ENSEÑANZAS

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